Participación de las compañeras zapatistas. Seminario “El pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, 6 de mayo de 2015

Comandanta Miriam

Mayo 7 de 2015

Buenas noches, compañeras y compañeros.

Yo también me toca platicarles un poco cómo es la situación de las mujeres antes de 1994.

Desde la llegada de los conquistadores sufrimos la triste situación de las mujeres. Nos despojaron nuestras tierras, nos quitaron nuestra lengua, nuestra cultura. Es así donde entró la dominación del caciquismo, terratenientes, entra la triple explotación, humillación, discriminación, marginación, maltrato, desigualdad.

Porque los pinches patrones nos tenía como si fuera que somos el dueño de ellos, nos mandaba a hacer todo el trabajo en las haciendas, sin importar si tenemos hijos, maridos o si estamos enfermas. No nos pregunta si estamos enfermas, si no llegamos a trabajar manda su muchacho o el esclavo, a dejar el maíz enfrente de la cocina para que hiciéramos la tortilla para ellos.

Y así pasó mucho tiempo, trabajamos en la casa del patrón. Molemos la sal porque la sal no era así como ahora, la sal que viene así fina, sino que la sal que antes usaban son grandes, son bolas grandes y lo tenían que moler las mujeres; y llegaban a moler la sal para el ganado, y a sacar la cáscara del café cuando es tiempo de cosecha de café. Si entra a las 6 de la mañana, sale a las 5 de la tarde. Todo el día tiene que dejar listo los bultos de café que le toca hacer a una mujer.

Es así que trabajaron las mujeres. Así trabajaron las mujeres con maltrato, con cargar el agua, y la miseria, o sea que le dan una paga miserable, sólo le dan un puñito de sal o un puñito de café molido, es el pago que le dan a las mujeres.

Y así pasando los años que las mujeres sufrían, y cuando nosotros, cuando nosotras, a veces lloran nuestros hijos y amamantamos a nuestros hijos, nos gritan, nos burlan, nos insulta físicamente, que no sabemos nada, que somos inútiles, estorbo para ellos. No nos respetan, nos usan como si fuera objeto.

Ellos hacen lo que le da la gana a una mujer, porque escogen a las mujeres bonitas o a las muchachas bonitas como su amante y dejar hijos por donde quiera, que no le importa qué sufren las mujeres, lo trata como si fuera animal con sus hijos que crecen sin padre.

Nos venden como si fuéramos una mercancía, todo esto en el tiempo del acasillamiento, nunca hubo descanso para nosotras.

Voy a platicar un poco del acasillamiento. Acasillamiento es que llegan en las haciendas o en el rancho, llegan con su familia y quedan ahí, y trabajan para el patrón, porque los hombres son los que trabajan sembrar el café, limpiar el café, cosechar el café, limpiar el potrero, sembrar el zacate, todo eso, hacer la milpa, el frijolar, pero era para el patrón; los hombres trabajan eso.

Pero aparte hay otra cosa que les puedo platicar, como el acasillamiento, aparte hay que le decimos mozo o esclavos, que de por sí siempre va a estar en la hacienda, mujeres y hombres. Pero esos hombres o mujeres que son esclavos o mozos, que quedan ahí en la hacienda, son hombres y mujeres que a veces no tienen familia. Llega una familia nada más a trabajar en esa hacienda y a veces enferman el papá, la mamá, y muere, y quedan niños huérfanos y el patrón lo toma esos niños y lo crecen ahí en la hacienda. ¿Y qué hacen esos niños? No es porque lo adopta como hijo adoptivo sino como esclavo. Esos niños crecen y le da ese trabajo, si tiene mascota el patrón, o sea tiene sus mascotas, el perro, el mono, cualquier cosa de animales, y le da de cuidar a su mozo, lo cuida. Donde va el mono ahí tiene que ir, ahí tiene que cuidar, tiene que bañar, tiene que limpiar donde duerme, así pasa.

Ya después, cuando hace fiesta el patrón, como antes llegaban los curas en las haciendas grandes, y los patrones como lo bautizan sus hijos, o cumpleaños, o casamiento de sus hijas en las haciendas, le da casamiento los curas. Ya después hacen convivios y esos mozos les dicen que cuidara la puerta mientras ellos están haciendo fiesta, conviviendo junto con sus compadres, sus amigos, todo eso, mientras el mozo cuida la puerta, no lo deja entrar ni un perro ahí donde se están conviviendo. Todo el día tiene que estar, según cuánto dura su fiesta de un patrón.

Y la esclava son ellas que hacen la comida, que lavan los platos, que cuidan el hijo del patrón o cuida sus hijos de sus amigos de los patrones.

Así vive la gente ahí en las haciendas, y no es porque le da de comer lo que comen también en el convivio, sino que tienen que tomar pozol si hay pozol, frijol si hay frijol, sólo lo que comen ellos mientras ellos comen cosas buenas, pero con sus amigos.

Ya después, cuando el patrón quiere salir a una ciudad, de su hacienda a una ciudad que tiene que caminar 6 días, y se va el mozo, o si tiene hijos los patrones, a veces tienen hijos pero son inválidos, el mozo tiene que cargar el hijo del patrón a llevar a la ciudad. Y si vuelve a regresar en la hacienda la patrona tiene que ir otra vez el mozo allá y traer otra vez a su hijo cargando.

Y como cosechan café, todo lo que cosechan en la hacienda, y ese mozo tiene que estar al tanto con las mulas, con los machos, no sé si conocen los caballos, tienen que ensillar, desensillar su caballo del patrón, ordeñar el ganado y llevar las cargas hasta en la ciudad donde vive el patrón. Si vive en Comitán tienen que ir a dejar hasta en Comitán, sale en la hacienda y tiene que ir porque le dicen que son arrieros. Y así sufrieron muchos hombres y mujeres esclavas en ese tiempo.

Sí hay matas de árboles frutales ahí dentro de la hacienda, si se trepan ahí a cortar dicen que no lo dejan cortar, lo tienen que bajar echando chicote, no sé si saben, el látigo, le pegan, no puede cortar las frutas sin permiso del patrón porque todo lo que cosecha lo lleva a la ciudad. Es así que sufrieron los hombres y las mujeres.

Después de tanto sufrimiento de las mujeres o la explotación del acasillamiento, se dieron cuenta los hombres de cómo los maltrataban a sus mujeres. Unos pensaron que mejor salir de la hacienda de acasillamiento. Uno por uno fueron saliendo y se refugiaron a las montañas porque quedaron los cerros, o sea los finqueros no acapararon la tierra de los cerros, sino quedó, y ahí se fueron a refugiarse. Como que pensaron que es mejor salir para que no sigan sufriendo las mujeres en esa hacienda.

Ya después cuando ya están en las montañas algunos pasó mucho tiempo así, y después se dieron cuenta que es mejor juntarse y formar una comunidad, y así volvieron a regresar en las montañas. Se juntaron, platicaron y lo formaron una comunidad donde pueden vivir. Así formaron la comunidad.

Pero otra vez cuando ya están en las comunidades, como el patrón, o sea el acasillado trae otra idea, como lo trataron con el patrón los hombres, como que traen arrasando malas ideas también los hombres, y aplica dentro de la casa como el patroncito de la casa. No es cierto que se liberó las mujeres sino que ya son los hombres que fueron el patroncito de la casa.

Y otra vez las mujeres quedaron en la casa como si fuera cárcel, que no salen otra vez las mujeres, quedaron ahí encerradas otra vez.

Ya cuando nacen niñas no somos bienvenidas en este mundo, porque somos mujeres, porque nació una niña, o sea como que no nos quiere. Pero si nace un varón todavía festejan todavía los hombres, contentos se ponen porque son hombres. O sea, trae una mala costumbre de los patrones. Así pasó mucho tiempo. Después, como nacen las mujeres, es que como son inútiles las mujeres y si nace el niño ellos pueden hacer todo el trabajo.

Pero lo bueno, lo que hicieron, es que no perdieron para formar la comunidad, empezaron a nombrar sus representantes de la comunidad, y empezaron a hacer reuniones, convivieron juntos. Lo bueno es que no le quitaron esa idea, no le quitaron sino que vinieron otra vez. Los patrones y la conquista quisieron desaparecer su cultura, pero se equivocaron porque sí pudieron formar su comunidad.

También los hombres porque es el que manda en la casa y las mujeres es el que obedece lo que dice el hombre. Y si te dice que vas a casar, es que vas a casar, o sea no te va a preguntar si quieres casar con el hombre que te viene a pedir, porque el papá ya tomó el trago, o sea ya tomó antes el trago y te obliga a mandar con el hombre que no quieres.

Es así como venimos sufriendo otra vez con los esposos, porque nos dicen que las mujeres sólo sirven para la cocina, sólo sirve para atender el esposo, sólo sirve para cuidar los hijos, y como los hombres de por sí no abrazan a sus hijos, o sea no apoyan a las mujeres, sino que sólo te da tu hijo y qué le importa cómo lo vas a crecer tu hijo. Y como -voy a hablar en la realidad como pasó durante años- a veces las mujeres decimos que cada año nace un bebé, cada año y medio nace un bebé, o sea como estaturitas crecen los niños, de un año, al año y medio ya está otro, así, escaloncito crecen los niños. Pero el papá no le importa si está sufriendo la mujer porque la mujer tiene que cargar leña, tiene que hacer milpa, tiene que asear la casa, tiene que barrer, cuidar los animales, tiene que lavar la ropa, tienen que cuidar el niño, el pañal, todo eso, todo es trabajo de mujeres.

Por eso decimos que sufrimos la triple explotación de la mujer, porque la mujer tiene que estar a las tres o cuatro de la mañana en la cocina, dependiendo cuántas horas lleva para ir a trabajar el trabajadero de los hombres, tienen que levantar temprano para hacer el pozol, el café, el desayuno del hombre. El hombre se va a trabajar, regresa en la tarde el hombre, quiere que ya está cargado su agua, servido su agua donde va a bañar; baña el hombre, sale a pasear, a jugar, la mujer queda otra vez en la casa todo el día, hasta en la noche como esta hora no ha dormido todavía la mujer, hasta las 8 duerme la mujer.

Y es así que venimos sufriendo mucho. No le importa al hombre si estás enfermo, cómo te sientes, no te pregunta y así pasó. Así vivieron en realidad, así vivieron las mujeres, nosotros no echamos mentira porque lo vivieron.

Ya después cuando vas en una iglesia o un centro ceremonial donde hacen fiesta van también las mujeres, a veces va, pero con la cabeza agachada. O sea no debes levantar tu cabeza, tienes que caminar así agachada, ni voltear en los lados, tapar la cabeza con el rebozo así, como que así queda tu carita ahí.

Así pasó mucho tiempo que lo traía arrastrando el hombre esas malas ideas, esas malas enseñanzas. Así pasó, compañeros. Como que no somos nada. Como que sólo los hombres sí pueden ser autoridades, pueden salir en las calles y pueden participar.

No había escuela. En algunas comunidades hubo escuela después pero tampoco no fuimos a la escuela porque somos mujeres, no nos dejan ir a la escuela porque si nos vamos a la escuela nos dicen que sólo vamos a buscar marido ahí, y mejor aprender a trabajar en la cocina porque de por sí vamos a tener marido y tenemos que aprender todo cómo atender un esposo.

Y cuando nos pega, cuando nos insulta nuestro esposo, no podemos reclamar. Y si pedimos auxilio con otras instituciones del mal gobierno son los más peores, porque apoyan a los hombres, les dan más razón a los hombres y nosotros quedamos calladas, humilladas, avergonzada por ser mujer.

No tuvimos el derecho en la reunión de participar, que nos dicen que somos una tonta, inútil, que no servimos para nada. Nos dejan en la casa. No tuvimos la libertad.

Y no hay atención a la salud, aunque había clínicas, hospitales del mal gobierno, o sea como que no nos atiende porque no sabemos hablar la castilla, y a veces nos regresamos y muchas mujeres y niños mueren de enfermedades curables porque de por sí no somos nada para ellos, porque nos discriminan porque somos indígenas, nos dicen que somos indios pata rajada, que no podemos entrar en las clínicas, en los hospitales, porque no nos dejan, sólo le dan atención a otra gente que son de dinero.

Todo esto sufrimos en carne propia. Nunca tuvimos la oportunidad de decir lo que sentimos por muchos años, por la enseñanza de los conquistadores y de los malos gobiernos.

Es todo, compañeros. Continúa la otra compa.

 

Comandanta Rosalinda

Buenas noches, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas.

Así como acaba de explicar la compañera Comandanta Miriam es todo cierto. Fuimos maltratadas, humilladas, despreciadas, porque nosotras nunca sabíamos si tenemos derecho de organizarse, de participarse, de hacer todos tipos de trabajo, porque nadie nos daba la explicación cómo podemos organizarnos para salir en esa explotación.

Porque en esos tiempos estábamos todas en la oscuridad porque no sabíamos nada, pero desde la clandestinidad llegó un día en que algunas compañeras fueron reclutadas, y esas reclutadas fue reclutando a otras compañeras pueblo por pueblo.

Después llegó el momento de nombrar una compañera responsable locales de cada pueblo. A mí me

nombraron como responsable local de mi pueblo. Es ahí donde empecé a salir en las reuniones para traer más informaciones para el pueblo, luego hacemos reuniones con las compañeras del pueblo para darles explicaciones cómo se puede organizar en los trabajos colectivos, y también explicamos que es necesario que haya compañeras milicianas, insurgentas.

Sí entendieron los padres y madres, sus hijas mandaron de ser milicianas, de ser insurgentas. Y esas compañeras hicieron ese trabajo con mucha gana porque ya entendieron cómo está la explotación del mal sistema. Así empezamos la participación de las compañeras.

Claro que no fue nada fácil, pero poco a poco fuimos entendiendo y así avanzamos hasta llegar en 94 cuando salimos en la luz pública, cuando ya no aguantaba el maltrato que nos hacían los pinches capitalistas. Ahí vimos que sí es verdad que sí tenemos el valor y la fuerza igual que los hombres, porque pudieron enfrentar con el enemigo, no le tuvieron miedo a nadie. Por eso nosotras estamos dispuesto en cualquier cosa que nos quiera hacer el mal sistema capitalista.

Después pasé de ser responsable regional, ese responsable regional es hacer reunión en las regiones con las compañeras responsables locales, para llevar informaciones al pueblo, para organizarse más las compañeras cómo hacer trabajos en el pueblo. Y también salimos a visitar a los pueblos para organizar más responsables locales, para darle a entender a las demás compañeras que sí es necesario que haiga la participación de la mujer. Así empezamos a participar.

Poco a poco fuimos perdiendo el miedo y la vergüenza, porque ya entendemos que tiene el derecho de participar en todas áreas de trabajo. Después nos dimos cuenta para hacer una revolución no sólo los hombres, tiene que hacer entre hombres y mujeres.

Es todo, compañeros, compañeras.

 

Comandanta Dalia

Buenas noches, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas.

Les voy a explicar un poco lo que dijo la compañera Comandanta Rosalinda.

Así como explicó, ahora me toca explicar para ser una candidata, que desde 1994 supimos que tenemos el derecho como mujer, donde nos despertamos, así fuimos entendiendo poco a poco los trabajos de las compañeras.

En los pueblos, en las regiones, empezamos con la práctica de cómo organizarnos para una lucha por el bien del pueblo sin que tengamos estudio.

Donde nos dimos cuenta, en 1994, como mujeres que somos, como madres y padres que somos, tuvimos ese valor de mandar a pelear nuestros esposos, nuestros hijos, nuestras hijas, y sabíamos muy bien para ir a enfrentar con el enemigo no es nada fácil porque bien regresa vivo o muerto, pero nunca pensamos en esa cosa, estamos bien claro que ellas tenían que tener esa responsabilidad de crecer a nuestros hijos, hijas que queda. Es donde nos dimos cuenta que pensamos igual que los compañeros hombres.

Para ser una suplenta es hacer primero el trabajo, pláticas de la lucha, o sea que vimos que hay más responsabilidad de hacer ese trabajo; así como hacer reuniones en las regiones, en los municipios y en las zonas; visitar pueblos cada poco tiempo para organizar más las compañeras y compañeros en los trabajos colectivos para sostener nuestra resistencia en las tierras recuperadas, que los recuperamos en el 1994, que nos había quitado los terratenientes, que desde la clandestinidad veníamos haciendo trabajos colectivos; y también dar plática en cada pueblo, hombres y mujeres, niños y niñas, para dar de entender de la lucha.

Para que no vayan creciendo nuestros hijos con esa mala idea no los dejamos que aprendan esas malas ideas del mal sistema capitalista.

Así fue avanzando los trabajos de las compañeras y su participación como compañera zapatista en cualquier tipo de trabajo, o cualquier cargo que nombra el pueblo. Así fue reconociendo sus derechos de las compañeras, que sí tenemos esa libertad. Libertad de opinar, de analizar, discutir, planear, en cualquier cosa, y tanto los compañeros entendieron que sus derechos de las mujeres.

El primer valor de las compañeras permitieron que sus esposos, hijas, estuvieran en la lucha. Segundo, dieron a la libertad a su esposo, pues vimos lo que hacen los hombres, sí podemos hacer también como mujeres, tenemos ese valor.

También tenemos palabras, ideas de analizar, a ver problemas. Aunque fue muy difícil para nosotras pero sí hicimos ese esfuerzo. Aunque fueron cabrones los compañeros hombres antes, pero sí le supimos de darle a entender a los compañeros, aunque hay algunos cuantos todavía que se ponen cabroncitos pero ya no son todos.

Pero la mayoría ya lo entendieron. Ya no se dejan las compañeras, ahora ya no se quedan humilladas como antes, como decía la compañera Comandanta Miriam, ya se quejan las compañeras con las autoridades civiles, así como agentas o comisariadas. Como en cada pueblo tenemos agentas y comisariadas, si no lo pudieron arreglar esas agentaas y comisariadas, pasa con las autoridades municipales. Lo arreglan porque tenemos reglamento de cada pueblo, según el acuerdo de cada pueblo.

Pero no creas que todavía todas las compañeras que se quejan porque tienen miedo a su esposo, pero tenemos que llegar de saber con otras compañeras, salen las pláticas cuando hacemos reuniones, y lo tenemos que investigar como compañeras, o sea entre nosotras tenemos que arreglar porque entre nosotras tenemos mucha paciencia, no igual como los hombres que no tienen paciencia.

Allí donde vimos que sí podemos hacer el trabajo, ahora ya nos tomamos ese espacio de participar, formar otra generación aunque con errores, pero si estamos haciendo con error nos corregimos. Allí vamos haciendo nuestra lucha, así que fuimos organizando y tenemos mucha paciencia como mujeres que somos, por eso cuando pasamos en responsables locales, responsable regional, candidata, suplenta y hasta llegar a ser comité clandestino revolucionario indígena.

Para organizar más las compañeras y dar de entender más a los jóvenes y jóvenas, lo tenemos que orientar, que jalar, o alcahuetear, o contagiándolos pero no de enfermedad, sino de buena idea. No es una mala idea para darle a entender que no vivan explotados por el sistema capitalista, pero sí lo estamos haciendo, ya están organizando los jóvenes y jóvenas. Así como lo ven que aquí está presente con nosotros las dos compañeritas que están aquí con nosotros, son compañeras jovencitas, ellas se llaman Selena y Lizbeth, ellas van a ser nuestras futuras autoridades, fruto de los niños.

Ahora vamos haciendo por escalones, no tiene fin, por eso como comité aquí estamos como Comisión Sexta, gracias a la organización que sí aprendemos a leer un poco, a escribir un poco, a hablar un poco de castilla, no sabíamos nada de hablar ni una palabra en castilla. Por eso no nos vamos a dejar de organizarnos como mujeres en este sistema capitalista, porque hay todavía tristeza, dolor, encarcelamiento, violación, así como las madres de 43 desaparecidos.

Por eso estamos compartiendo con ustedes como Sexta nacional, internacional, hermanos y hermanas. Gracias a nuestra organización zapatista ya somos tomadas en cuenta como mujeres zapatistas, por eso nosotros nos organizamos hombres y mujeres, por el mal sistema capitalista.

Lo que nosotros queremos que haiga un cambio en todo. En todo el mundo, para todo el país. Pero sí nos vamos a organizarnos, si no luchamos por el sistema capitalista va a seguir así hasta nos acaba todos, nunca va a haber un cambio.

Debemos luchar al cien por ciento hombres y mujeres. Tener una nueva sociedad, que el pueblo sea el que manda. Nosotros, como mujeres zapatistas, no nos vamos a dejar de luchar, mientras que nos mate el mal gobierno, porque siempre nos tiene perseguidos los malos gobiernos.

Disculpen, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, no sé hablar muy bien el español. Como no aprendí muy bien, a ver si lo escucharon lo que dije.

Es todo.

Muchas gracias.

 

Compañera base de apoyo Lizbeth

Buenas noches, compañeros y compañeras, hermanos y hermanas.

Nosotros vamos a explicar un poco cómo hemos venido viviendo y haciendo los trabajos en la autonomía después del levantamiento armado de 1994.

Nosotras como jóvenas y jóvenes zapatistas de ahora, ya no conocimos cómo es un capataz, cómo es un terrateniente o patrón, mucho menos conocemos cómo es El Amate, ni sabemos cómo llegar con los presidentes de los municipios oficiales para que nos resuelvan nuestros problemas. Porque gracias a la organización del EZLN ya tenemos nuestras autoridades en cada pueblo, ya tenemos nuestras autoridades municipales y nuestra junta de buen gobierno para que resuelvan cualquier tipo de problema que pasa en cada compañera y en cada compañero, zapatistas y no zapatistas, en cada pueblo.

Nosotras ya tenemos la libertad y el derecho como mujeres de opinar, discutir, analizar, no como antes, como ya dijo la compañera.

El problema que tenemos todavía es que tenemos pena de participar o explicar cómo estamos trabajando, pero sí lo estamos haciendo los trabajos como compañeras.

También nosotras como mujeres ya estamos participando en cualquier tipo de trabajo, como salud, de ultrasonido, laboratorio, Papanicolaou, colposcopia, odontología, enfermería; también como tres áreas, que son parteras, hueseras y plantas medicinales.

También estamos trabajando en la educación, como formadoras y coordinadoras, promotoras de educación.

Tenemos locutoras, tercios compas.

Participamos en los colectivos de compañeras, en encuentros de mujeres, y de jóvenes y jóvenas.

También ya estamos participando en autoridades municipales, que ahí hay también cualquier tipo de tareas que como mujeres lo podemos. Estamos trabajando también en las juntas de buen gobierno, como responsables locales, y directiva de negocios de compañeras.

En diferentes áreas de trabajos de la autonomía ya estamos participando junto con los compañeros, aunque nosotros como jóvenas no sabemos cómo gobernar pero nos nombran para ser autoridad para el pueblo, porque nos ven que sabemos un poco de leer y escribir, pero haciendo los trabajos ahí vamos aprendiendo.

La mayoría de los trabajos que venimos realizando somos puras jóvenas, pero sí les decimos claro que para hacer estos trabajos cuesta, no es fácil, pero si tenemos el valor de luchar sí lo podemos hacer estos trabajos, donde el pueblo manda y el gobierno obedezca.

Ahora los hombres y las mujeres este modo de luchar y gobernar lo practicamos todos los días. Para nosotros ya vemos como nuestra cultura.

Es todo lo que quería decir, compañeros y compañeras.

 

Compañera escucha Selena

Buenas noches, compañeros y compañeras de La Sexta.

Buenas noches, hermanos y hermanas.

Buenas noches a todos en general.

El tema que voy a explicarles, o sea que les voy a leer, es el mismo tema que estaba leyendo la compañera pero dice más de los jóvenes como zapatistas y no zapatistas.

Pero también nosotros como jóvenes zapatistas estamos enfrentando la guerra de la baja intensidad que nos hace el mal gobierno y los malos capitalistas. Nos meten ideas de la modernidad, como los celulares, la ropa, los zapatos, nos meten ideas malas a través de la televisión, como las novelas, los partidos de futbol y también en los comerciales, para que como jóvenes estemos distraídos y no pensar cómo organizar en nuestra lucha.

Pero nosotros, como jóvenes zapatistas, no hemos caído tanto en eso, porque a pesar de todos esos, o sea les compramos la ropa, pero no les compramos la ropa que son modistas, compramos ropas que son las que usan los pobres, que es como nos ven como estamos vestidos. También compramos zapatos pero son que es zapato así cualquiera, como usan los pobres; no compramos zapatos de esa zapatilla que tiene esos puntos todavía en el tacón, porque si lo compramos nosotros allá donde vivimos hace mucho lodo, y también si nosotros lo ponemos como jóvenas nuestros pasos que vamos a dar vamos a quedar atascado y vamos a necesitar nuestra mano para sacarlo el zapato; igualmente no les compramos también lo que es esas botas de piel, porque igualmente puede pasar, se puede despegar en el lodo porque no es resistente, sí claro, compramos unas botas pero es para trabajo, que sí va a resistir en el lodo, no compramos ese zapato que no resiste.

Y los celulares también los compramos pero lo sabemos usar como zapatista, que nos sirva en algo. También la televisión tenemos, pero lo usamos para escuchar noticia, no para distraernos.

Además les compramos pero primero tenemos que regar el sudor, trabajar la madre tierra para poder comprar el que queremos.

Pero en cambio los jóvenes que no son zapatistas son los que más han caído en esa trampa de los malos gobiernos, porque aunque no me lo crean esos jóvenes pobres-pobres, abandonan su familia, su pueblo, se van a chambear a los Estados Unidos, a Playa del Carmen o en otros países, sólo para conseguir un celular, un pantalón, una camisa, un zapato de moda. Se van porque no quieren trabajar la tierra, porque son haraganes, ¿por qué les decimos que son pobres-pobres? Porque son pobres como nosotros, pero son pobres de pensar porque salen de sus pueblos y cuando regresan ya traen otras malas ideas, y otras costumbres de vivir, porque ya vienen con las ideas de asaltar, de robar, consumir y sembrar marihuana, y al llegar en su casa dicen que ya no quieren trabajar con el machete, que porque ya no están acostumbrados, que mejor se van a regresar otra vez donde estaban, que ya no quieren tomar pozol, que ya ni lo conocen qué es el pozol, y siendo que crecieron con el pozol, con el frijol. Pero allá donde fueron se creen que no conocen comida de los pobres, allá se creen que son hijos de ricos, pero es mentira, son pobres como nosotros.

Pero en cambio, nosotros como zapatistas, somos pobres pero ricos de pensar, ¿por qué? Porque aunque ponemos los zapatos y la ropa, los celulares, no cambiamos nuestra idea ni nuestra costumbre de vivir, porque a nosotros como jóvenes zapatistas no nos importa cómo estemos vestidos, o cómo sean nuestras cosas que usamos, lo importante es que los trabajos que hacemos es para el bien del pueblo, que es lo que queremos nosotros como zapatista; que es lo quiere en todo el mundo, que no haya mandones, que no haya explotadores, que no estemos explotados como indígenas.

No sé si me entendieron lo que leí.

Pues era todo mi palabra y ojalá que les sirva en algo.

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés. Seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, 5 de mayo de 2015

LEER COMPLETO AQUÍ http://ift.tt/1AKlf9g

Palabras del Subcomandante Insurgente Moisés. Seminario “El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista”, 4 de mayo de 2015

LEER COMPLETO AQUÍ http://ift.tt/1AKle54

Domingo: Reflexiones sobre el Seminario

RINCÓN ZAPATISTA  NUEVO LEÓN

TE INVITA

 ÉSTE DOMINGO 17 DE MAYO A PARTIR DE LAS 2PM.

 

Reflexiones sobre el seminario

“EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA”

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Si te perdiste del seminario, o quieres saber mas o compartir con nosotros tus experiencias, te esperamos el próximo domingo 17 de mayo a partir de las 2:00pm  y a las 4:00pm Exhibición de audios y videos del “Homenaje a Don Luis Villoro y el Maestro Galeano” y del Seminario “El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista.

Y de comer, deliciosos Taquitos Dorados  de papa acompañados con su salsita verde (Compas Veganos, son Bienvenidos)

 

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¡VIVA LA SEXTA!

¡JUSTICIA VERDADERA PARA AYOTZINAPA!
¡ALTO A LA GUERRA DEL ESTADO CONTRA LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS YAQUIS!
¡PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD!

Jueves: La hora de las Crepas

 

RINCÓN ZAPATISTA  NUEVO LEÓN

TE INVITA ESTE Y TODOS LOS JUEVES  A LA HORA DE LAS CREPAS

HORA FELIZ EN LA HORA PICO, DE 5:30 A 7:30 PM: TODAS LAS CREPAS DE UNO O DOS INGREDIENTES A $15.00

Crepas saladas de  uno o dos ingredientes a escoger

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Pechuga de pavo

Jamón

Queso crema

Queso Machego

Acompañadas con nuestro adhereso de Chipotle rebelde

 

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Crepa dulce de uno o dos ingredientes

Cajeta

Lechera

Nutella

Zarzamora

Platano

Queso crema

 

RECUERDA SEGUIR EN VIVO EL SEMINARIO

“EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA”

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¡VIVA LA SEXTA!

¡JUSTICIA VERDADERA PARA AYOTZINAPA!
¡ALTO A LA GUERRA DEL ESTADO CONTRA LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS YAQUIS!
¡PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD!

SOBRE LAS ELECCIONES: ORGANIZARSE

SOBRE LAS ELECCIONES: ORGANIZARSE.

Abril del 2015.

A l@s compas de la Sexta:

A l@s que están leyendo porque les interesa aunque no sean de la Sexta:

En estos días, como de por sí cada que hay esa cosa que llaman “proceso electoral”, escuchamos y miramos que salen con que el EZLN llama a la abstención, o sea que el EZLN dice que no hay que votar. Eso y otras tonterías dicen, que de balde tienen cabeza grande, que ni estudian siquiera la historia, ni siquiera buscan. Y eso que hasta hacen libros de historia y biografías y cobran por esos libros. O sea que cobran por decir mentiras. Como los políticos.

Claro que ustedes lo saben que a nosotr@s ni nos interesan esas cosas que hacen los de arriba para tratar de convencer a la gente de abajo de que la toman en cuenta.

Como zapatistas que somos no llamamos a no votar ni tampoco a votar. Como zapatistas que somos lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se organice para resistir, para luchar, para tener lo que se necesita.

Nosotr@s, como much@s más en los pueblos originarios de estas tierras, ya lo sabemos su modo de los partidos políticos, y es una mala historia de malas personas.

Una historia que para nosotr@s como zapatistas que somos, ya es historia pasada.

Creo que fue el finado Tata Juan Chávez Alonso el que dijo que los partidos parten los pueblos, los dividen, los enfrentan, los hacen pelear entre mismos familiares.

Y de por sí así lo vemos cada tanto en estas tierras.

Ustedes lo saben que en varias comunidades en las que estamos, pues hay gente que no es zapatista, sino que están así sin organizarse, mal viviendo y esperando a que el mal gobierno le va a dar su limosna para sacarse foto que el gobierno es bueno.

Entonces vemos que, cada que hay elecciones, unos se hacen de rojo, otros de azul, otros de verde, otros de amarillo, otros descoloridos, y así. Y se pelean entre ellos, en veces mismo entre familiares se pelean. ¿Por qué se pelean? Pues por ver quién los va a mandar, a quién van a obedecer, quién les va a dar órdenes. Y piensan que si gana tal color, pues los que apoyaron ese color van a recibir más limosna. Y entonces lo vemos que dicen que son muy conscientes y decididos de ser partidistas, y a veces hasta se matan entre sí por un pinche color. Porque es el mismo que ya manda el que quiere cargo, a veces se viste de rojo, o de azul, o de verde, o de amarillo, o se pone un nuevo color. Y dicen que ya son del pueblo y que hay que apoyarlos. Pero no son del pueblo, son los mismos gobiernos que un día son diputados locales, otro son síndicos, otro son funcionarios de partido, ahora ya son presidentes municipales y así se la pasan brincando de un cargo a otro, y también brincando de un color a otro. Son los mismos, los mismos apellidos, son los familiares, los hijos, los nietos, los tíos, los sobrinos, los parientes, los cuñados, los novios, los amantes, los amigos de los mismos cabrones y cabras de siempre. Y siempre dicen la misma palabra: dicen que van a salvar al pueblo, que ahora sí ya se van a portar bien, que ya no van a robar tanto, que van a ayudar a los jodidos, que los van a sacar de la pobreza.

Bueno, pues entonces se gastan su dinerito, que por cierto no es suyo sino que lo sacan de los impuestos. Pero esas cabras y cabritos no es que se gastan la paga en ayudar o en apoyar a los jodidos. No. Sino que se lo gastan en poner sus letreros y sus fotos en las propagandas electorales, en los anuncios de las radios y televisiones comerciales, en sus periódicos y revistas de paga, hasta en el cine aparecen.

Bueno, pues los que en las comunidades son muy partidistas en tiempos electorales y muy conscientes de su color que tienen, cuando ya queda quien ganó, todos se pasan de ese color, porque piensan que así les van a dar su regalito.

Por ejemplo, que ahora les van a dar su televisión. Bueno, como zapatistas que somos nosotros decimos que les están dando un bote de basura, porque por esa televisión les van a mandar un montón de basura.

Pero si antes les daban o no les daban cabal, ahora ya no les dan ni les van a dar.

Si les daban, pues para hacerse haraganes. Hasta se olvidaron de cómo se trabaja la tierra. Están ahí nomás, esperando que llega la paga del gobierno para gastársela en trago. Y están ahí en sus casas, burlándonos porque nosotr@s nos vamos a darle al trabajadero, y ellos nomás están esperando que regresa la mujer, la hija, que la mandaron a recoger la despensa, el apoyo del gobierno.

Así, hasta que ya no llega. No les avisan, no sale en los medios de paga, nadie viene a decirles que son sus salvadores. Simplemente ya no hay apoyo. Y ese hermano, hermana se da cuenta de que no tiene nada ya, que no hay para trago, pero tampoco para maíz, frijol, jabón, calzones. Y entonces pues tiene que volver al trabajadero que está abandonado, enmontado que ni se puede caminar. Y como ya se olvidó de trabajar, luego se le ampollan las manos y ya ni el machete puede agarrar. Como que lo volvieron un inútil que sólo vive de limosnas y no de trabajo.

Y eso ya está pasando. No sale en las noticias de los malos gobiernos. Al contrario, sale que sí, que muchos apoyos. Pero en los pueblos no llega ya. ¿Dónde queda la paga que dice el mal gobierno que está dando de la campaña de limosna para el hambre? Bueno, pues lo sabemos que allá arriba ya les dijeron que va a haber menos dinero o que de plano no va a haber. ¿Ustedes creen que si el campesino que está ya hallado a la limosna y se olvida de trabajar, el de arriba que le daba el apoyo sí trabaja? Pues no, ése de arriba también está hallado a recibir de gratis. No sabe vivir honradamente trabajando, sino sólo sabe de vivir de tener cargo en el gobierno.

Bueno, pues pasa que como ya hay menos paga, ya no llega nada. Todo se va quedando arriba. Un tanto agarra el gobernador, otro el juez, otro el policía, otro el diputado, otro el presidente municipal, otro el síndico, otro el líder campesino y pues ya para la familia del partidista pues no llega nada.

Pero antes sí llegaba, pero ya no llega. “¿Qué pasa?”, pregunta el partidista. Y piensa que es que ese color ya no sirve, y prueba de otro color. Y sale igual. En sus asambleas de los partidistas se encabronan, se gritan, se acusan entre sí, se llaman traidores, vendidos, corruptos. Y resulta que sí, que los que gritan y los gritados son de por sí traidores, vendidos y corruptos.

Y entonces, como quien dice la base de los partidistas, pues se desesperan, se angustian, se dan pena. Ya no hay la burla porque en nuestras casas zapatistas hay el maíz, hay el frijol, hay la verdura, hay un poco de paga para la medicina, la ropa. Y del trabajo colectivo sale para apoyarnos entre nosotros cuando hay una necesidad. Hay la escuela, hay la clínica. No es que el gobierno nos viene a ayudar. Es que nosotros mismos nos ayudamos entre compañeros zapatistas y con compañeroas de la Sexta.

Entonces viene el hermano partidista todo triste y nos pregunta que qué hace, que está cabrón.

Bueno, pues sépanlo lo que le respondemos:

No le decimos que se cambie de partido por otro que ahora sí es el menos peor.

No le decimos que vote.

Tampoco le decimos que no vote.

No le decimos que se entre en zapatista, porque bien lo sabemos, por nuestra historia, que no cualquiera tiene la fuerza de corazón para ser zapatista.

No lo burlamos.

Simple y sencillamente le decimos que se organice.

“¿Y luego, qué hago?”, nos pregunta.

Y entonces le decimos: “ahí lo vas a ver tú mismo qué haces, lo que llega en tu corazón, en tu cabeza, y no que llega otro a decirte qué tienes qué hacer”.

Y nos dice: “es que está muy cabrón la situación”.

Y nosotros no le decimos mentiras, no le echamos grandes rollos, ni discursos. Nosotros sólo le decimos la verdad:

“Se va a poner peor”.

-*-

Bien lo sabemos que así pasa.

Pero también como zapatistas estamos claros de que hay todavía gente que, en otras partes de la ciudad y el campo, caen ahí en eso de los partidistas.

Y pues parece muy galán eso de los partidos, porque ahí se gana dinero sin trabajar, sin estar en chinga para ganar unos centavos y tener algo digno para comer, vestir, curarse.

Y pues lo que hacen los de arriba es engañar a la gente. Eso es su trabajo, de eso viven.

Y pues lo vemos que de por sí hay gente que lo cree, que sí, que ahora va a estar mejor la situación, que este dirigente sí lo va a resolver el problema, que sí se va a portar bien, que no va a robar mucho, sólo un poco va a transar, que hay que probar.

Entonces nosotros decimos que son pedazos de pequeñas historias que tienen que pasar. Que mismo en su ojo se tienen que dar cuenta de que no es que alguien va a resolver el problema, sino que lo tenemos que resolver nosotros mismos, mismas, como colectivos organizados.

Las soluciones las hace el pueblo, no los líderes, no los partidistas.

Y no es que lo estamos diciendo porque se escucha bonito. Es porque ya lo vimos en la realidad, es porque ya lo hacemos.

-*-

Puede ser que hace mucho tiempo, algunos partidistas de izquierda, antes de que se hicieran institucionales, buscaban crear conciencia en el pueblo. No es que buscaban el Poder por las elecciones, sino que mover al pueblo para que se organice, y luche, y cambie el sistema. No sólo el gobierno. Todo, todo el sistema.

¿Por qué digo que partidistas de izquierda institucional? Bueno, porque lo sabemos que hay partidos de izquierda que no están en las transas de arriba, que tienen su modo, pero no se venden, ni se rinden, ni cambian su pensamiento de que hay que acabar con el sistema capitalista. Y porque lo sabemos, y nosotr@s como zapatistas no lo olvidamos, que la historia de la lucha de abajo también está escrita con su sangre.

Pero la paga es la paga y arriba es arriba. Y los partidistas de izquierda institucional cambiaron su pensamiento y ahora es buscar el puesto por el dinero. Así de sencillo: el dinero. O sea la paga.

¿O ustedes creen que crear conciencia se hace despreciando, humillando, regañando a la gente de abajo? ¿Diciéndoles que son unos come-tortas que no piensan? ¿Qué son ignorantes?

¿Ustedes creen que se crea conciencia si le piden el voto a la gente y al mismo tiempo la insultan diciendo que son unos babosos que se venden por una televisión?

¿Ustedes creen que crean conciencia si, cuando les dices “oye tú, partidista de izquierda, ese cabrito o cabra, que dices que es la esperanza, ya estuvo de otros colores y es una rata”, te responden que eres vendido al peña nieto?

¿Ustedes creen que crean conciencia si le dicen mentiras a la gente que los zapatistas decimos que no hay que votar; nomás porque están viendo que tal vez no les alcanza para el registro, o sea para más paga, y están nomás buscando pretexto y a quien culpar?

¿Ustedes creen que crean conciencia si tienen a los mismos que antes eran amarillos, o rojos, o verdes, o azules?

¿Ustedes creen que crean conciencia si están diciendo que no deben votar los que no tienen estudios y son pobres porque son ignorantes que sólo votan por el PRI?

Si el Velasco de Chiapas da cachetadas con la mano, esos partidistas dan cachetadas con su racismo mal escondido.

Miren que esos partidistas lo único que están creando de conciencia es que, además de orgullosos, son unos imbéciles.

¿Pues qué se creen?

¿Que después de recibir sus insultos, mentiras y regaños, la gente de abajo va a ir corriendo a ponerse de rodillas frente a su color, votar por ellos y rogarles que la salven?

Lo que decimos como zapatistas: ahí está la prueba de que para ser político partidista de arriba hay que ser baboso o sinvergüenza o criminal, o las tres cosas.

-*-

Nosotr@s zapatistas decimos que no se le debe tener miedo a que el pueblo manda. Es lo más sano y juicioso. Porque el pueblo mismo va a hacer los cambios que verdaderamente necesita. Y sólo así va a existir un nuevo sistema de gobernar.

No es que no entendemos qué es lo quiere decir elegir o elección. Nosotras, nosotros los zapatistas, tenemos otro calendario y geografía de cómo hacer elecciones en territorio rebelde, con resistencia.

Ya lo tenemos lo nuestro como pueblos que en verdad eligen, y no hay millonadas que se gastan y mucho menos toneladas de basura de plásticos, de lonas de sus fotografías de rateros y criminales.

Cierto que apenas llevamos 20 años que estamos caminando con elegir nuestras autoridades autónomas, con democracia verdadera. Con eso hemos caminado, con la Libertad que conquistamos y con la otra Justicia del pueblo organizado. Donde se involucran los miles de mujeres y de hombres para elegir. Donde todas y todos quedan de acuerdo y se organizan para su vigilancia que cumplan su mandato de los pueblos. Donde los pueblos se organizan para ver cuál va ser sus trabajos de los autoridades.

O sea cómo manda el pueblo a su gobierno.

Los pueblos se organizan en asambleas, donde empiezan a opinar y de ahí empiezan a salir las propuestas y las estudian las propuestas, sus ventajas y desventajas, y las analizan cuál es las mejor. Y antes de decidir las llevan a todos los pueblos para su aprobación y vuelta la asamblea para la toma de decisión según la mayoría de la decisión de los pueblos.

Ésta es ya la vida zapatista en los pueblos. Ya es una cultura de verdad.

¿Les parece que es muy lento? Por eso decimos que es según nuestro calendario.

¿Les parece que es porque somos pueblos originarios? Por eso decimos que es según nuestra geografía.

Cierto que hemos tenido muchos errores, muchas fallas. Cierto que tendremos más.

Pero son nuestras fallas.

Nosotr@s las cometemos. Nosotr@s las pagamos.

No como en los partidistas que los dirigentes hacen la falla y además cobran, y los de abajo son los que la pagan.

Por eso de lo que viene de elecciones en el mes de junio, ni nos va, ni nos viene.

Ni llamamos a votar, ni llamamos a no votar. No nos interesa.

Es más, ni nos preocupa.

A nosotras, nosotros, zapatistas, lo que nos interesa es conocer más de cómo resistimos y enfrentamos las muchas cabezas del sistema capitalista que nos explota, nos reprime, nos desprecia y nos roba.

Porque no es sólo por un lado y de una forma que el capitalismo oprime. Oprime si mujer. Oprime si empleado. Oprime si obrero. Oprime si campesino. Oprime si joven. Oprime si niña o niño. Oprime si maestro. Oprime si estudiante. Oprime si artista. Oprime si piensas. Oprime si eres humano, o planta, o agua, o tierra, o aire, o animal.

No importa qué tanto lo perfumen y laven, el sistema capitalista “chorrea sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies” (ahí lo vean quién lo escribió así y dónde).

Entonces nuestra idea no es para promover el voto.

Tampoco es para promover la abstención o el voto en blanco.

Nuestro pensamiento no es para dar recetas de cómo hacer frente al problema del capitalismo.

Tampoco es para imponer nuestro pensamiento a otr@s.

El seminario es para ver varias cabezas del sistema capitalista, para tratar de entender si tiene nuevos modos de atacarnos o son los mismos modos de antes.

Si nos interesan otros pensamientos es para ver si es que es cierto lo que vemos que viene, de una crisis económica tremenda que se va a juntar con otros males y va hacer mucho daño a tod@s en tod@s partes, en todo el mundo.

Entonces si sí es cierto que viene eso, o que ya está, pues hay que pensar si sirve hacer lo mismo que se ha hecho antes.

Pensamos que tenemos que obligarnos a pensar, a analizar, a reflexionar, a criticar, a buscar nuestro paso propio, nuestro modo propio, en nuestros lugares y en nuestros tiempos.

Ahora le pregunto a usted que está leyendo esto: vote o no vote, ¿le hace daño pensar cómo está el mundo en el que vivimos, analizarlo, entenderlo? ¿Pensar críticamente le impide votar o abstenerse? ¿Le ayuda o no para organizarse?

-*-

Completando de las elecciones:

Sólo para que quede bien claro y no se dejen ustedes engañar de que decimos lo que no decimos.

Nosotros entendemos que hay quienes creen que sí lo van a poder cambiar el sistema con votar en las elecciones.

Nosotros decimos que está cabrón porque es el mismo Mandón el que organiza las elecciones, el que dice quién es candidato, el que dice cómo se vota y cuándo y dónde, el que dice quién gana, el que lo anuncia y el que dice si fue legal o no.

Pero bueno, hay gente que piensa que sí. Está bien, nosotros no decimos que no, pero tampoco que sí.

Entonces, voten por un color o descolorido, o no voten, lo que nosotr@s decimos es que hay que organizarse y tomar en nuestras manos el quién es gobierno y obligarlo a que obedezca al pueblo.

Si usted ya pensó que no va a votar, nosotr@s no decimos que está bien, tampoco decimos que está mal. Sólo le decimos que creemos que no basta, que hay que organizarse. Y claro, que se prepare porque le van a echar la culpa de las miserias de la izquierda partidista institucional.

Si usted pensó que sí va a votar y ya sabe a quién va a votar, pues igual, no opinamos si está bien o mal. Lo que sí le decimos claro es que se prepare porque va a tener mucha rabia por las trampas y fraudes que le van a hacer. Porque para trampas son expertos los que están en el Poder. Porque ya está decidido por los de arriba qué va a pasar.

Lo sabemos también que hay líderes que lo engañan a la gente. Le dicen que sólo hay dos caminos para cambiar el sistema: o la lucha electoral o la lucha armada.

Ésos dicen eso o por ignorantes o por sinvergüenzas, o por las dos cosas.

En primera, ellos no están luchando por cambiar el sistema, ni por tomar el Poder, sino por ser gobierno. No es lo mismo. Dicen que ya que tengan el gobierno, desde ahí van a hacer cosas buenas, pero tienen cuidado de dejar claro que no van a cambiar el sistema, sino que sólo le van a quitar lo malo.

Tal vez conviene que estudien un poco y aprendan que ser gobierno no es tener el Poder.

Se ve que tampoco saben que si le quitan lo malo al capitalismo, ya no hay capitalismo. Y les voy a decir por qué: porque el capitalismo es la explotación del hombre por el hombre, de muchos por unos pocos. Aunque le agreguen que también las mujeres, eso no cambia. Aunque le agreguen que también otroas, eso no cambia. Sigue siendo el sistema donde unoas se enriquecen a costa del trabajo de otroas. Y son poc@s l@s otroas de arriba, y son much@s l@s otroas de abajo. Si esos partidistas dicen que eso es bueno y que sólo hay que cuidar que no se pasen de rosca, está bien, que así lo digan.

Pero para llegar a ser gobierno no sólo hay dos vías como dicen ellos (la vía armada y la vía electoral). Se les olvida que el gobierno también se puede comprar (¿o ya se les olvidó como llegó al gobierno el Peña Nieto?). Y no sólo eso, tal vez no lo saben pero se puede mandar sin ser gobierno.

Si esa gente dice que sólo se puede con las armas o con las elecciones, lo único que dicen es que no conocen historia, que no estudian bien, que no tienen imaginación, y que son unos sinvergüenzas.

Bastaría con que vieran un poco hacia abajo. Pero ya se les torció el cuello de tanto ver para arriba.

Por eso, nosotras, nosotros las y los zapatistas, no nos cansamos de decir, organícense, organicémonos, cada quién en su lugar, luchemos por organizarse, trabajemos por organizarse, pensemos por empezar a organizar y encontrémonos por unir nuestras organizaciones por un Mundo donde los pueblos mandan y gobierno obedece.

En resumen: como dijimos antes, como decimos ahora: votes o no votes, organízate.

Y pues nosotras, nosotros, zapatistas, pensamos que hay que tener buen pensamiento para organizarnos. O sea que se necesita la teoría, el pensamiento crítico.

Con el pensamiento crítico lo analizamos sus modos del enemigo, de quien nos oprime, nos explota, nos reprime, nos desprecia, nos roba.

Pero también con el pensamiento crítico vamos viendo cómo es nuestro camino, cómo son nuestros pasos.

Por eso estamos llamando a toda la Sexta para que hagan reuniones de pensamiento, de análisis, de teoría, de cómo ven su mundo, su lucha, su historia.

Los llamamos a que hagan sus propios semilleros y nos compartan lo que ahí siembren.

-*-

Nosotr@s como zapatistas vamos a seguir como ya estamos gobernándonos con el pueblo manda y gobierno obedece.

Como dicen las y los compañeros zapatistas: Hay lum tujbil vitil ayotik. Quiere decir: está muy bonito como estamos.

Otra: Nunca ya kikitaybajtic bitilon zapatista. Quiere decir: nunca nos dejaremos de ser zapatista.

Una más: Jatoj kalal yax chamon te yax voon sok viil zapatista. Quiere decir: Hasta que me muera pero aun llevo mi nombre de ser zapatista.

Desde las montañas del sureste mexicano.

A nombre de todo el EZLN, de los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés.

México, Abril-Mayo del 2015.

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